Tensiones diplomáticas entre Panamá y EE.UU. por acusaciones de influencia china en el Canal de Panamá
- Redacción DPE
- 21 feb
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Ciudad de Panamá, febrero de 2025. La reciente escalada de declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha generado un nuevo foco de tensión en la relación entre Washington y Ciudad de Panamá. Trump ha acusado a China de operar el Canal de Panamá a través de empresas y acuerdos estratégicos, lo que ha provocado una rápida reacción del gobierno panameño en defensa de su soberanía.
En un discurso reciente, Trump afirmó que su administración está "evaluando medidas para garantizar que el Canal de Panamá no caiga bajo el control de potencias extranjeras hostiles". Aunque no especificó qué acciones podría tomar, sus declaraciones han sido interpretadas como una amenaza implícita a la autonomía panameña sobre la administración del canal.
El gobierno de Panamá, a través de su cancillería, rechazó categóricamente estas acusaciones, asegurando que la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) sigue operando de manera independiente y bajo total control panameño. "El Canal de Panamá es y seguirá siendo 100% panameño. No permitiremos que se ponga en duda nuestra soberanía ni la transparencia con la que gestionamos una de las infraestructuras más importantes del comercio global", señaló el presidente de Panamá en un comunicado oficial.
China, por su parte, ha reforzado su presencia económica en Panamá en los últimos años con inversiones en infraestructura y acuerdos comerciales, lo que ha avivado los recelos de Washington. Sin embargo, expertos en relaciones internacionales señalan que si bien empresas chinas tienen contratos en torno a puertos y logística en Panamá, no existe evidencia de que el gobierno chino tenga control sobre el canal.
"Estados Unidos ve a China como un competidor estratégico en la región, y cualquier inversión china en infraestructura clave es percibida como una amenaza", explica el analista internacional Eduardo Meneses. "Sin embargo, hasta ahora no hay pruebas de que China controle o administre directamente el Canal de Panamá".
La controversia se da en un contexto de creciente competencia geopolítica entre China y Estados Unidos por la influencia en América Latina, donde el canal juega un papel clave como vía comercial global. Las declaraciones de Trump podrían tener repercusiones económicas y diplomáticas, especialmente si su administración decide imponer restricciones o presiones sobre Panamá.
Mientras tanto, Panamá mantiene su postura firme de autonomía sobre el canal y busca evitar quedar atrapado en la disputa entre las dos potencias. "Nuestra prioridad es la estabilidad y el desarrollo del país. No permitiremos que se nos utilice como moneda de cambio en una guerra geopolítica ajena", concluyó un funcionario panameño en condición de anonimato.
El desenlace de esta situación dependerá de cómo evolucione la política exterior de Estados Unidos y de si Washington decide tomar medidas concretas más allá de las declaraciones de su presidente. Por ahora, Panamá insiste en su soberanía mientras el mundo observa con atención el desarrollo de esta nueva disputa en el corazón del comercio internacional.
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